lunes, 14 de mayo de 2012

En el camino

La vida parece que vuelve a su cauce. No estamos tan desorientados, quienes guían nuestros pasos parece que saben mejor dónde está el Norte, pueden leer un mapa y marcar una ruta. Sucede, no obstante, que en ocasiones descubrimos que no acertamos la senda más recta, que nos desvíamos minutos o grados de la ruta. Pero vamos avanzando.
Algunos, sin embargo, no quieren  estar obligados a esta marcha, desean seguir instalados en un paisaje irreal hasta lo fantasmagórico, creyendo que las palabras son sortilegios que, si no cesan, construyen la realidad a pesar de que llueva o truene, de que haya sequía y un sol abrasador. De ellos salen los discursos milenaristas, la premonición del fin de los tiempos, la temible alegría del mal ajeno, los oídos sordos a las palabras sensatas que piden caminar en la templanza para superar los obstáculos del desierto. No contribuyen a hacer el camino, no, sino que desaniman de continuo a los que quieren hacer este esfuerzo para asegurarse que no estarán solos y su muerte tenga el consuelo del final dramático de los vencidos.
Pero peregrinamos. Con los pies arrastando tal vez, pero avanzamos. Y, al final, llegaremos todos. Hasta los que querían dejarse morir por el camino.

miércoles, 18 de abril de 2012

El General Tat

Les recomiendo la lectura de El enredo de la bolsa y la vida, de Eduardo Mendoza, en la que su famoso y desternillante detective lumpen y sin nombre nos ofrece otra gran aventura donde el humor es el gran protagonista. En la trama está presente la crisis, que afecta a toda España y más, y la Barcelona actual, donde hay más inmigrantes y turistas que catalanes, y donde ejerce su poder omnímodo el General Tat, tan temido por la comunidad china que se apodera del pequeño comercio de la ciudad. Leanlo y verán como se pasan un rato muy divertido.

jueves, 29 de marzo de 2012

Parábola del 29-M

Su trabajo consistía en vigilar el Gran Abismo e impedir que los más desafortunados se arrojaran por él ante la desesperación de las malas cosechas habidas en los últimos años. La hambruna asolaba el país y muchos no soportaban el dolor de ver sus vidas y sus sueños arruinados.
Él, sin embargo, estaba contento con su trabajo, era bastante cómodo antes de la sequía, pero las autoinmolaciones habían aumentado bastante desde que se consumieron las gavillas de trigo almacenadas en el depósito comunal. Por eso, la Autoridad Popular le había exigido que racionara su propio consumo con el propósito de que lo que restaba de alimentos alcanzara para todos y que se afanara en impedir más sacrificios humanos por desesperación.
"Desde luego, pensó, estas órdenes rebosan ya el vaso. No soy ningun burro de carga. No me presentaré en el trabajo mañana, pase lo que pase".
Pero, al final del siguiente día, continuó la falta de alimentos y tampoco llovió. La única novedad fue que, al estar sin vigilancia el abismo, aumentaron el número de las personas que se sacrificaron.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Más trivialidades políticas

A través del muy profesional seguimiento de prensa que tengo en el trabajo, se me informa de los tuiter que sus señorías o no del Parlamento de Canarias ponen en circulación mientras se celebra el Debate de la Nacionalidad. Son de auténtica indigencia intelectual los mensajes que se ponen en circulación, comentarios sesgados y partidistas siempre dirigidos contra el contrario y lisonjas incondicionales a los propios con una adhesión trivial de legionario montaraz por su Tercio.
Es eso hoy la actividad pública, un ejercicio de hinchas de fútbol, donde no cabe el razonamiento. Sólo sirve la fidelidad al líder, al partido, al jefe y al grupo, lo que es una de las formas de convivencia social más primitivas. No se admite la discrepancia o la crítica, sólo el riquirraca de los propios ante cualquier situación.
¿Y el interés general, el bien del común, la simple honestidad?

viernes, 16 de marzo de 2012

¿Literatura canaria?

He crecido oyendo y leyendo la expresión "literatura canaria" a través de antologías, como asignatura durante los estudios, incluso como eslogan publicitario, pero nunca he entendido bien a qué remite tal etiqueta, al menos no exactamente
¿Se refiere a la literatura firmada por naturales del arhipiélago?, ¿se refiere a la literatura que tiene como escenario las islas?, ¿a la que se escribe según nuestra norma lingüística?, ¿a la que se edita en Canarias?, ¿todos estos criterios a la vez o sólo algunos de ellos?
Yo soy canario de nacimiento y vivo aquí, procuro escribir según nuestra norma linguística y las obras que tengo acabadas transcurren en nuestro territorio. También todos mis trabajos, incluso cuando se publique este año El corsario de Lanzarote, estarán editados en las islas. ¿Soy un escritor canario, español, en español?, ¿le conviene a un escritor esa etiqueta?, ¿le conviene a Canarias?

viernes, 9 de marzo de 2012

Calima

Impresiona ver las fotografías desde satélite de la atmósfera sobre Canarias: una densa capa marrón oscurece el azul del cielo. El día ha amanecido espeso por la tierra que flota en el aire que respiramos y que nos lija por dentro y por fuera como un pulimento de grano grueso. Los lagrimales se obturan y las gargantas parecen pozos de paredes acartonadas por años de sequía. Sanidad nos advierte que evitemos los espacios abiertos y el deporte por si no nos damos cuenta que el cielo se corta con un cuchillo.

jueves, 8 de marzo de 2012

Lecturas para hoy

El diario El País sale hoy sembrado. Dos artículos de opinión deliciosos e instructivos justifican todo el resto del periódico. En primer lugar, un artículo de Angeles Caso sobre la presencia de la mujer en la historia del arte muy bien documentado y escrito nos hace ver, en día tan señalado, como las féminas también han sido relegadas históricamente como creadoras. En segundo lugar, El género no marcado, del catedrático de Lengua Pedro Álvarez de Miranda, se adentra en la polémica de estos días sobre el lenguaje sexista desde el conocimiento científico del español y con un alarde de sentido común y de humor que cualquier lector agradece.
En El Mundo, lo mejor de todo lo impreso es la frase que, sobre su cabecera, aparece hoy. Es de un tal Louis Dumur (del que no sé nada) y dice así: "la política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos". Extraordinario.