martes, 23 de diciembre de 2008

Haikus de Navidad

Que estos humildes versos sirvan para felicitar la Navidad.


AÑORANZA

Lejos aquellos días
de la Nochebuena con el padre.
Los árboles también murieron.


CUMPLEAÑOS

Cumples años
a cada Navidad.
Eres mi civilización.


CONCIERTO

En el puerto de Tenerife,
Puccini vive en sus arias,
raptadas por el alisio frío.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Otro ejemplo sobre lo dicho

Un ejemplo sobre lo dicho en la entrada anterior (y que he visto ahora) es la portada del ABC de hoy que dice, en tipografía de buen tamaño: "...Y Solbes pide a gritos que le releven". Si el leísmo pasa ya del lenguaje oral a la primera plana de los periódicos, la cosa es peor aún de lo que pensaba.

Lenguaje y alienación

Para alguien formado en la filología hispánica, es una dicha personal cosas tan simbólicas como conocer el entorno de un gran genio de nuestras letras. Recientemente, visité la casa natal de Cervantes en Alcalá de Henares, después de haber pasado cientos de veces por el barrio de las Letras, en Madrid, frente al inmueble donde falleció. Es como si te encontraras con él por un instante para comprenderlo mejor.
Idéntica emoción experimenté, hace algunos años, en el Museo Británico, cuando prácticamente me di de bruces con la Piedra Roseta, la máquina desencriptadora más útil de todos los tiempos.
Ese vigor mágico de la palabra, que nació hace cientos de miles de años alrededor del fuego, haciendo del hombre un ser social, se encuentra, según mi opinión, en un proceso de trivialización asociado al uso que de ella hacen los medios de comunicación y la política, dos actividades que se retroalimentan.
Ese empobrecimiento del lenguaje en los medios, que reduce practicamente toda acción al verbo "apostar" (el Gobierno apuesta por..., los empresarios hacen una apuesta para...), por citar un caso, me parece tan pernicioso que considero que si, efectivamente, pensamos con palabras, la consecuencia de esa simplificación de la lengua se traduce necesariamente en una simplificación del propio pensamiento.
Y si esto es así, los medios de comunicación contribuyen más a la alienación que a la libertad con ese pobre uso de la lengua.

Encuestas

Por cierto, con motivo del reciente aniversario de nuestra Constitución, la televisión pública se hacía eco de una encuesta, me parece que del CIS, que decía que más del sesenta por ciento de los españoles dicen no conocer el texto constitucional, pero más de un cincuenta por ciento considera que hay que reformarlo. Cosas veredes, amigo Sancho.

martes, 11 de noviembre de 2008

El gran arte

Veo que continúa la polémica sobre el costo de la obra realizada por el gran Miquel Barceló en la cúpula del Palacio de la ONU en Ginebra. Claro que tiene un sentido político, de crítica a los gastos suntuarios por parte de los administradores públicos en época de crisis. Vale, todo eso está bien.
Pero el arte hoy sólo es posible (antes también) con dinero público o las muy grandes corporaciones. La arquitectura, la pintura, lo que sea, necesita del apoyo de la Administración para seguir existiendo. En caso contrario, todo sería comercial, trivial y de mal gusto (como lo es la programación de la televisión, por ejemplo) y la belleza del gran arte se habría acabado para siempre, asfixiada en un envoltorio de plástico.

viernes, 31 de octubre de 2008

Claudio Rodríguez, uno de los grandes

Acabo de terminar de leer la obra poética completa de Claudio Rodríguez, en edición de Antonio Marí para el Círculo de Lectores. Y discrepo completamente de esa afirmación radical de que Rodríguez es un poeta de un sólo libro, pues la carga emocional de su obra da lugar a esplendorosos poemas cargados de distintos contenidos y valores.
Quizá esta crítica que en algún lugar he leído tenga que ver con la presencia continua de la naturaleza en su obra, también del hogar y de los hombres en los lugares comunales, tratados con sencillez desbordante y relevadora de los momentos a los que canta. Para mí esa es su grandeza, igual que en la poesía de Seamus Heaney, por hacer la comparación con un vate de lengua inglesa y laureado con el Nóbel.
Personalmente, creo que Rodríguez y Valente son las grandes voces poéticas de la segunda mitad del siglo XX español, con obra concluida. Luego, también hay otros, pero afortunadamente ejercientes todavía.

viernes, 24 de octubre de 2008

Las columnas de Mónica Fernández-Aceytuno

Cada día disfruto más las columnas que en el ABC publica Mónica Fernández-Aceytuno, en las que la naturaleza reina en una treintena de líneas.
En su condición de bióloga, esta articulista espléndida encuentra siempre un hecho, en el mundo vegetal o animal, que convierte en brillante metáfora que ilumina la vida de sus lectores. Pero sin estridencias conceptuales o verbales, con la fluidez de un río remansado cuyas aguas tienen que discurrir imperativamente cuenca abajo, en la dirección en la que todo se aclara, se vuelve cristalino.
Y me gusta que el leif-motiv sea ése, la naturaleza, la compresión de las fuerzas que rigen la vida de la especie humana y de todo en este planeta, pues devuelve esa lucidez que nos recuerda que, las personas, apegadas visceralmente a sus sociedades, no son más que animales, animales inteligentes y vanidosos que han olvidado que no son la medida de todas las cosas porque siempre habrán magnos huracanes o modestos rayos que probarán su fortaleza frente a nosotros.
También me sublima la compresión y el amor por la vida de esta escritora, que es capaz de alegrarse por un pájaro o llorar la muerte de un árbol no por ideología o militancia, sino por comprender cabalmente que la vida es lo que hay, el bien más preciado que tenemos, todo lo que nos queda.

jueves, 23 de octubre de 2008

El silencio

Ahora que, gracias a Zapatero, ha vuelto a quedar patente que no somos nadie en este mundo traidor, me gustaría dejar constancia de la importancia del silencio, que es un concepto muy interesante, desde mi personal punto de vista.
Al parecer, el silencio absoluto no existe, pues un hombre puede oír hasta su flujo sanguíneo. Pero, en la macrosociedad moderna, los niveles de ruido superan prácticamente todo lo admisible y tenemos que vivir adaptándonos constantemente a ellos.
Sin embargo, existe un miedo atávico al silencio hasta el punto de que mucha gente, al encontrarse sola, inmeditamente enciende un televisor, una radio, o pone música. Se produce la paradoja de que molesta la intensidad del silencio.
Dando un paso más, hay personas incapaces de soportar la soledad, aunque sea momentánea. Necesitan de la continua interacción con los demás, sea a través del lenguaje verbal o del gestual, en ocasiones con la sola presencia. Silencio es muchas veces sinónimo de soledad, otro concepto poco valorado y hasta temido
Una de las cosas que me llaman la atención, sabiendo que no llevo muy bien despertarme al lado de gente habladora, es cómo se puede alegar tanto como, cuando alguna vez, he estado en una jardinera que me lleva a un avión antes de las siete de la mañana y compruebo que mis acompañantes ya hablan a gritos sin parar. ¿Es una necesidad vital o sólo un hábito adquirido?
Lo cierto es que, por contra, todas las doctrinas e ideas destinadas al enriquecimiento interior dan un tremendo valor al silencio como fuerza constructora.
La prueba de la importancia que tiene el sonido y lo poco valorado del silencio es que este último se omite en la mayoría de definiciones de música que conozco, cuando a mi entender ésta es la combinación modulada de ambas cosas. Sin silencio no habría matices y la música sería más una tabarra que un placer.