Pedro Sánchez no va a India a la reunión del G20 por COVID negociador.
viernes, 8 de septiembre de 2023
La prueba del algodón
La jugada maestra, desde mi punto
de vista, es que si, como todo apunta, la investidura de Feijoo no prospera, el
PP ofreciera un pacto a Sánchez por el que una persona de reconocido prestigio
e independencia fuera investido presidente con un consejo de ministros
proporcional a la representación parlamentaria de populares y socialistas y sin
la presencia de ninguno de los dos líderes en favor del interés general. Nada
más necesario y democrático en las circunstancias actuales: el gobierno de una
mayoría aplastante de los españoles. O dicho al modo de los clásicos, un
gobierno de salvación nacional. Lo vimos hace poco en Italia con Mario Draghi
de primer ministro.
Bien que podría contemplarse,
además, un programa de gobierno con reformas legales del sistema electoral para
acabar con la dependencia de los anticonstitucionalistas y asegurar la
gobernabilidad, blindar la independencia del poder judicial y recuperar para el
Estado las competencias en educación.
Esa sería la auténtica prueba del
algodón para conocer las verdaderas intenciones de los sanchistas ante la
fatídica situación política actual. Si verdaderamente están en el juego
perverso de un sectarismo de hierro o les duele España, como dejó dicho
Unamuno.
jueves, 7 de septiembre de 2023
El Rey tiene la llave de la espita
Tengo la convicción de que la
sacrosanta Constitución española de 1978 está a punto del colapso. El marco jurídico
que ha creado es la soga en la que terminará balanceándose. El hecho de que los
dos partidos independentistas catalanes, por detrás en votos de los partidos
estatales en su propia región en las últimas elecciones generales, puedan tener en sus manos la gobernabilidad
de España habla por sí mismo del pandemonio al que nuestra sociedad está
sometida.
Pero nada de esto es nuevo. Salvo
con la dirección de Felipe González, el PSOE siempre ha sido la bomba
incendiaria de la vida española, lo que queda patente para quien conozca la historia
de este país. Y el detonador, como durante la II República, fue el
independentismo catalán.
Por de pronto, ambos se han
conjurado para convertir nuestras Cortes Generales en una torre de Babel con
traducción simultánea para un conjunto de señores todos ellos hispanohablantes.
No tiene un pase por ridículo, lo mismo que el reconocimiento de la
cooficialidad de las lenguas regionales en sus respectivos ámbitos se ha
reconvertido en un instrumento de desigualdad entre los españoles y la gestión
autonómica del sistema educativo ha devenido en un instrumento para el adoctrinamiento separatista.
El conjunto de todo este
batiburrillo entre socialistas, comunistas, independentistas regionales y
ex terroristas, no me cabe duda, tiene en común el propósito de derrocar a la
monarquía y el objetivo de convertir a la nación en una confederación
asimétrica que cercene la igualdad ante la ley de todos los españoles. No otro es
el objeto de deseo.
Pero ellos, todos juntos, sólo
son la mitad de España, mientras la otra mitad permanece mayoritariamente
silente. Hasta que la bomba incendiaria reviente otra vez y el jefe del Estado
abra la espita de la aplicación del artículo 8 de esa Constitución que nos ha
traído hasta aquí. Sólo el Rey tiene esa llave para desalojar tanto gas antidemocrático. Y estaría en la obligación de hacerlo.
miércoles, 6 de septiembre de 2023
¿Atentado a la autonomía local?
Objetivo: Las Palmas
El tinerfeñismo que representa Coalición Canaria ha inaugurado su vuelta al gobierno regional con un ataque decisivo a Las Palmas de Gran Canaria como capital económica del archipiélago. Para ello ha urdido una estrategia que ha encontrado la inestimable colaboración de su socio, el PP.
Y es que, por fin, se han dado cuenta Clavijo y los suyos de que el puerto de Santa Cruz de Tenerife no es competitivo frente al de la capital grancanaria, desde donde irradia la actividad económica de las islas, y han optado por renunciar a la presidencia de esa Autoridad Portuaria y tomar al asalto Puertos de Las Palmas. Ahora cuentan con gente suya en la presidencia, el consejo de administración y el cuadro directivo de ese organismo, mientras se quedan sin voz municipios con puertos dependientes de él: Agüimes y Puerto del Rosario. En cambio, Arrecife sí continúa teniendo representación a través del PP.
Incluso parece que se llega más lejos y el representante del presidente canario en el consejo de administración de Las Palmas lo es, igualmente, de Tenerife, estableciéndose así un vaso comunicante sin precedentes.
Blanco y en botella...
martes, 5 de septiembre de 2023
El Nóbel para Saviano
No parece caber duda de que el
mayor poder que opera hoy en Latinoamérica es el de los cárteles de la droga.
Tienen sometido a México, Colombia, Ecuador… Pero su capacidad de adaptación
para mantener vivo su comercio ilícito tiene efectos que alcanza a todo el
planeta, incluida Europa occidental.
Al respecto, leía en días pasados
que el grado de criminalidad en la ciudad francesa de Marsella sobrepasa la
capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y que entrar éstas en
algunas zonas de esa urbe de casi un millón de habitantes es tarea peligrosa.
Por su parte, la actividad ilegal
alrededor de los puertos de Róterdam y Amberes han convertido a Países Bajos y
Bélgica en zonas de interés estratégico para el crimen organizado hasta el
punto de que sus representantes políticos viven amenazados por éstos, incluida
la heredera al trono neerlandés.
España tampoco está a salvo del
fenómeno. Esta actividad se concentra sobre todo en Barcelona y ya nos hemos
acostumbrado a que, en la costa sur mediterránea, se resuelva la colisión de
intereses mafiosos a tiros. Y sabemos perfectamente lo que también pasa en el Campo de Gibraltar.
Huelga mencionar la plural y
tradicional presencia de las mafias en Italia, que tanto juego han dado al
cine.
Nadie se ha expuesto más en el
mundo de la literatura en denunciar el poder del crimen organizado que el
napolitano Roberto Saviano. Su primera obra, Gomora, le costó la condena
a muerte de la Camorra, la mafia de su ciudad natal. Desde entonces vive oculto
y acompañado de guardaespaldas. Posteriormente, en Zero, zero, zero
diseccionaba al detalle el tráfico internacional de cocaína, obra que realmente
me causó una honda impresión.
Por todo esto, desde hace tiempo
estimo que Saviano merece el premio Nóbel, no sé si de la paz o el literario.
Pero su sacrificada lucha contra el crimen organizado merece un reconocimiento
internacional de primer nivel. A saber si es el miedo lo que impide su
candidatura.
lunes, 4 de septiembre de 2023
Ortega perenne
José Ortega y Gasset y Gregorio
Marañón fueron los líderes cívicos de la España previa a nuestra guerra civil.
Y a poco de iniciarse nuestra segunda república desistieron de participar en la
vida política con el famoso “no es esto. No es esto”.
Previamente, Ortega había
publicado el mejor retrato histórico-político que se ha hecho nunca sobre
nuestra nación: España invertebrada, de la que no permitió su traducción
a otros idiomas para no dar argumentos a los inventores de la leyenda negra.
Nuestro momento presente acredita
la perenne actualidad de ese análisis orteguiano, al igual que La rebelión de las masas, donde afirmaba que ser de izquierdas o de derechas es una de las muchas formas que tiene una persona de hacer el idiota. Porque nuestro país, hoy como ayer, sigue careciendo de una élite capaz de dirigir el progreso de la nación
porque aquí se entiende el progreso como la estatalización de la vida, con la
necesidad de un Estado elefantiásico camino de las peores distopías de la
literatura, en unos casos. En otros, como opresor de naciones inventadas por un romanticismo supremacista y racista.
Y decía también Ortega que todo
lo bueno que ha ocurrido en España, al no contar con élites preclaras, se debe a
la acción emprendedora del pueblo, como así ocurriera, señala, con la colonización
americana. Este hecho ya se reflejó, desgraciadamente, desde nuestra naciente
literatura patria con la famosa frase referida a Ruy Díaz: Dios, qué buen
vasallo si tuviera buen señor.
El pueblo español es hoy, sin
duda, una sociedad que, como siempre, no cuenta con una clase dirigente que la
sepa ilustrar y dirigir hacia un futuro prometedor, una sociedad siempre
partida en dos, en la que no es posible la concordia. Donde la mangancia, en cambio, campa por sus respetos.