miércoles, 6 de septiembre de 2023

¿Atentado a la autonomía local?

Una reconocida jurista de la administración local me escribe que la no representación de los municipios de Puerto del Rosario y Agüimes en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas es un atentado a la autonomía local, pero el día 4 de los corrientes el argumento del diario La Provincia para prescindir de sus representantes es porque hablaron poco en esos foros. ¿La cuestión estriba en si se toma la palabra en Puertos de Las Palmas mucho o poco?, ¿La Provincia es el árbitro de lo que se habla en la Autoridad Portuaria de la provincia?, ¿alguien va a denunciar lo que parece un atentado a la autonomía local?



Objetivo: Las Palmas

El tinerfeñismo que representa Coalición Canaria ha inaugurado su vuelta al gobierno regional con un ataque decisivo a Las Palmas de Gran Canaria como capital económica del archipiélago. Para ello ha urdido una estrategia que ha encontrado la inestimable colaboración de su socio, el PP.

Y es que, por fin, se han dado cuenta Clavijo y los suyos de que el puerto de Santa Cruz de Tenerife no es competitivo frente al de la capital grancanaria, desde donde irradia la actividad económica de las islas, y han optado por renunciar a la presidencia de esa Autoridad Portuaria y tomar al asalto Puertos de Las Palmas. Ahora cuentan con gente suya en la presidencia, el consejo de administración y el cuadro directivo de ese organismo, mientras se quedan sin voz municipios con puertos dependientes de él: Agüimes y Puerto del Rosario. En cambio, Arrecife sí continúa teniendo representación a través del PP.

Incluso parece que se llega más lejos y el representante del presidente canario en el consejo de administración de Las Palmas lo es, igualmente, de Tenerife, estableciéndose así un vaso comunicante sin precedentes.

Blanco y en botella...

martes, 5 de septiembre de 2023

El Nóbel para Saviano

 

 

No parece caber duda de que el mayor poder que opera hoy en Latinoamérica es el de los cárteles de la droga. Tienen sometido a México, Colombia, Ecuador… Pero su capacidad de adaptación para mantener vivo su comercio ilícito tiene efectos que alcanza a todo el planeta, incluida Europa occidental.

Al respecto, leía en días pasados que el grado de criminalidad en la ciudad francesa de Marsella sobrepasa la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y que entrar éstas en algunas zonas de esa urbe de casi un millón de habitantes es tarea peligrosa.

Por su parte, la actividad ilegal alrededor de los puertos de Róterdam y Amberes han convertido a Países Bajos y Bélgica en zonas de interés estratégico para el crimen organizado hasta el punto de que sus representantes políticos viven amenazados por éstos, incluida la heredera al trono neerlandés.

España tampoco está a salvo del fenómeno. Esta actividad se concentra sobre todo en Barcelona y ya nos hemos acostumbrado a que, en la costa sur mediterránea, se resuelva la colisión de intereses mafiosos a tiros. Y sabemos perfectamente lo que también pasa en el Campo de Gibraltar.

Huelga mencionar la plural y tradicional presencia de las mafias en Italia, que tanto juego han dado al cine.

Nadie se ha expuesto más en el mundo de la literatura en denunciar el poder del crimen organizado que el napolitano Roberto Saviano. Su primera obra, Gomora, le costó la condena a muerte de la Camorra, la mafia de su ciudad natal. Desde entonces vive oculto y acompañado de guardaespaldas. Posteriormente, en Zero, zero, zero diseccionaba al detalle el tráfico internacional de cocaína, obra que realmente me causó una honda impresión.

Por todo esto, desde hace tiempo estimo que Saviano merece el premio Nóbel, no sé si de la paz o el literario. Pero su sacrificada lucha contra el crimen organizado merece un reconocimiento internacional de primer nivel. A saber si es el miedo lo que impide su candidatura.

 

lunes, 4 de septiembre de 2023

Ortega perenne

 

 

José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón fueron los líderes cívicos de la España previa a nuestra guerra civil. Y a poco de iniciarse nuestra segunda república desistieron de participar en la vida política con el famoso “no es esto. No es esto”.

Previamente, Ortega había publicado el mejor retrato histórico-político que se ha hecho nunca sobre nuestra nación: España invertebrada, de la que no permitió su traducción a otros idiomas para no dar argumentos a los inventores de la leyenda negra.

Nuestro momento presente acredita la perenne actualidad de ese análisis orteguiano, al igual que La rebelión de las masas, donde afirmaba que ser de izquierdas o de derechas es una de las muchas formas que tiene una persona de hacer el idiota. Porque nuestro país, hoy como ayer, sigue careciendo de una élite capaz de dirigir el progreso de la nación porque aquí se entiende el progreso como la estatalización de la vida, con la necesidad de un Estado elefantiásico camino de las peores distopías de la literatura, en unos casos. En otros, como opresor de naciones inventadas por un romanticismo supremacista y racista.

Y decía también Ortega que todo lo bueno que ha ocurrido en España, al no contar con élites preclaras, se debe a la acción emprendedora del pueblo, como así ocurriera, señala, con la colonización americana. Este hecho ya  se reflejó, desgraciadamente, desde nuestra naciente literatura patria con la famosa frase referida a Ruy Díaz: Dios, qué buen vasallo si tuviera buen señor.

El pueblo español es hoy, sin duda, una sociedad que, como siempre, no cuenta con una clase dirigente que la sepa ilustrar y dirigir hacia un futuro prometedor, una sociedad siempre partida en dos, en la que no es posible la concordia. Donde la mangancia, en cambio, campa por sus respetos.

El último ejemplo ha sido el linchamiento público del rijoso y vulgar Rubiales por lo que antes se llamaba un beso robado, linchamiento dirigido por los mismos que han excarcelado a 117 agresores sexuales y han rebajado la condena a otros 1.155. A fecha de julio pasado.

 

domingo, 3 de septiembre de 2023

Dos varas de medir

 

 

Islam significa sumisión a Dios…y a sus intérpretes. Por eso eligió Michel Houellebecq la palabra sumisión para titular una distopía que, paradoja cruel, llegó a las librerías francesas el mismo día del atentado mortal contra Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015. Inmediatamente se acusó al novelista galo de islamófobo provocador.

Personalmente, he visitado varias veces el barrio bruselense de Molenbeek, hábitat de no pocos integristas y yihadistas. Me impresionó ver cómo las formas de vida te evocan más al Magreb que a las de la capital europea.

Y mientras por estos lares se llama a la tolerancia y a no provocar a las comunidades musulmanas cometiendo lo que ellos condenan como blasfemia, en Arabia Saudí, país con los dos lugares santos del Islam, se prohíbe cualquier otra práctica religiosa, poseer una Biblia es delito y para vigilar el cumplimiento de sus leyes intolerantes existe una policía religiosa. Por su parte, en Egipto son periódicos los pogromos contra los cristianos coptos. Sólo cito dos ejemplos entre muchos.

Pero esa misma reclamación de tolerancia y respeto para los musulmanes, además, se hace con los servicios de inteligencia sin quitarles ojos, subrepticiamente, a las mezquitas para prevenir la formación de grupos integristas y posibles ataques en suelo occidental. Se mantiene silenciosamente la desconfianza.

No cabe duda de que cualquier creencia religiosa debe ser respetada, pero señalo todo esto para destacar, por contraste, cómo se tolera, por ejemplo, los ataques encarnizados contra la Iglesia católica por ideológicamente “retrógrada” y no pasa nada. O cómo se ha convertido en usual blasfemar contra la hostia, que es sagrada para ellos. La hipocresía moral siempre tiene dos varas de medir.

 

 

sábado, 2 de septiembre de 2023

Nihil novum sub sole

 

Aunque pueda parecer paradójico, el capitalismo, sistema económico que tantos enemigos ha tenido, se ha impuesto en todo el planeta. Las sociedades, escasas, que le dan la espalda no son prósperas. Por contra, lo que no se ha universalizado es el sistema democrático.

La democracia representativa surge de una evolución cultural milenaria conformada por la filosofía y el cristianismo de la cuenca mediterránea y termina expandiéndose por toda Europa Occidental y América del Norte cuando ese proceso histórico fragua en el Siglo de las Luces, estableciéndose un nuevo punto de arranque histórico exclusivo de esa cultura, con todas sus virtudes y miserias.

Por lo tanto, es una forma política ajena para países orientales, incluidos los europeos, o musulmanes, englobando numéricamente a la mayoría de la humanidad. Nótese, por ejemplo, que Rusia es históricamente una nación imperialista que nunca ha conocido la democracia liberal. Igualmente, el gigante, por todos los conceptos, chino. Lo mismo da con qué título se presente el zar o el emperador.

Caso aparte representan los países africanos o latino-americanos. Sociedades o Estados fallidos las más de las veces. Por eso conforman el grueso de los movimientos migratorios debido la inestabilidad o la pobreza, aunque mayoritariamente por ambas cosas a la vez. Sabemos que la vida humana vale poco en esos lugares.

Pero las contradicciones vuelven a agudizarse otra vez para estos últimos países por la reedición de la guerra fría entre Occidente (la OTAN ha demostrado que su papel de gendarme mundial ha fracasado en Irak, Afganistán o Siria; veremos qué pasa con Ucrania), de un lado, y Rusia y China de otro. Y vemos cómo resurgen los golpes de Estado lo mismo en Gabón que en Guatemala.

Puede colegirse, así, que los desastres sociales tienen que ver más con los sistemas políticos que con el sistema económico.

En cualquier caso, nihil novum sub sole.


 

viernes, 1 de septiembre de 2023

Tizanas tóxicas

 


Después de años de abandono de este blog, lo recupero. El motivo es compartir mis reflexiones sin depender de la prensa tradicional, con tantas limitaciones que imponen a la difusión libre del pensamiento.

Estamos en un momento de tanta polarización política y social que el periodismo actual vuelve a ser idéntico al decimonónico, pura expresión de ideología sectaria.

Lo cierto es que España, Europa en su conjunto, vive una crisis de la democracia liberal debido a la inmoralidad y la corrupción generalizada del sistema de representación política. Sus enemigos están dentro del propio sistema y lo controlan. La alerta contra los llamados populismos, que son mera expresión del cada vez más generalizado descontento social, sólo es una maniobra de distracción removiendo fantasmas que la historia deshizo hace ya tiempo.

Estamos en una sociedad de pensamiento nihilista, tal y como lo definiera Nietzsche, cuya única regla de conducta se resume en “está bien si me viene bien”. Más allá de lo exclusivamente individual, lo estamos viendo ahora en las negociaciones entre socialistas e independentistas regionales en nuestro país. Lo principal, por encima de cualquier otra consideración, es permanecer en el poder. También lo hemos visto en las alternativas liberales fallidas, como UPyD o Ciudadanos, donde los hiperliderazgos, entre otras razones, reventaron a unas formaciones que concitaron la ilusión de tantos compatriotas.

Así, sólo nos queda este bipartidismo enfermo que se aferra a la vida con tizanas tóxicas.